Las puertas cerradas y los sellos de clausura comenzaron a multiplicarse en consultorios y clínicas de Puebla. Detrás de ellos, revisiones, expedientes y operativos que el Gobierno estatal asegura mantendrá de manera permanente.
José Luis García Parra, coordinador de Gabinete, reveló que hasta el momento han sido clausurados 15 consultorios y nueve clínicas por distintas irregularidades detectadas en su operación.
La cifra surge en medio del endurecimiento de las supervisiones hacia establecimientos médicos y espacios dedicados a servicios de salud, en una estrategia que busca impedir que continúen funcionando lugares fuera de norma o sin condiciones adecuadas para atender pacientes.
Aunque el funcionario no detalló las anomalías específicas encontradas en cada establecimiento, dejó claro que las inspecciones seguirán activas y que las revisiones no serán aisladas.
El mensaje desde el gobierno estatal apunta a mantener vigilancia constante sobre clínicas y consultorios privados, especialmente ante la preocupación generada por espacios que operan sin certificaciones, permisos o controles sanitarios suficientes.
Las clausuras, sostuvo García Parra, forman parte de una política orientada a proteger a la población y reforzar la supervisión sobre servicios médicos en la entidad.












