El presidente Andrés Manuel López Obrador estuvo en la Angelópolis para conmemorar el 161 aniversario de la Batalla de Puebla y de paso dar una clase de historia.
La cita fue en el Mausoleo al general Ignacio Zaragoza, algunos actores políticos esperaban algún guiño o un espaldarazo a sus aspiraciones políticas; sin embargo, no llegó. Incluso, fueron advertidos que no hicieran nada nada fuera del script, es más, muchos optaron por celebrar el 5 de Mayo a la distancia.
Lo que sí quedó en claro fue como el máximo líder de todos los mexicanos se arropa de los jerarcas militares, quienes ocuparon los lugares preferentes, haciendo a un lado a los suspirantes a un cargo de elección popular; únicamente, los integrantes tuvieron el beneficio de estar cerca del presidente López Obrador.
Durante su perorata, el jefe del Ejecutivo sostuvo que es fundamental conocer “nuestra fecunda historia”, los numerosos actos de defensa de la nación y de heroísmo, así como el significado de la identidad nacional y de la idiosincrasia.

“Han sido tantos los actos de heroísmo en defensa de nuestra patria que no alcanzaríamos a contarlos en días, meses y años, lo cual se explica, repito, por nuestra fecunda y aleccionadora historia y por la grandeza cultural del México profundo”, expresó.
Además, hizo referencia a una de las principales lecciones que dejan al pueblo de México las intervenciones extranjeras padecidas en el país y como llegan a repetirse conforme pasan los años, en clara alusión al espionaje de las autoridades norteamericanas y como financian a las voces disidentes al gobierno de la Cuarta Transformación.
“Siempre el invasor y sus voceros tratan de justificar sus felonías en nombre de la civilización, de la libertad, a veces de la democracia para ocultar el afán autoritario y la sed de pillaje que los mueve”, enfatizó.

Pero no quedó ahí la cosa, como ya es tradición, el presidente se soltó la lengua y no paró. Lo suyo son los discursos de largo aliento, no se comparan a los de Fidel Castro, pero, lo emula.
Recordó que, en 1861, los conservadores de México ayudaron a los franceses en los planes intervencionistas visitando a Maximiliano en su Castillo de Miramar en Trieste, Italia, para ofrecerle el trono del llamado gobierno monárquico de México.
“Desde luego, esto sólo fue el medio, la forma, la simulación; los conservadores fueron simples títeres, achichincles, traidorzuelos, cómplices en otro de los terribles atentados imperiales a la soberanía de nuestra patria”, apuntó.
Además, destacó que México debía a los ingleses 69 millones de pesos; a los españoles, 9 millones y medio, y a los franceses, 2 millones 800 mil pesos y, a pesar de que la deuda con ese último país era la menor, Francia utilizó ese pretexto para invadir México porque el entonces emperador Napoleón II, buscaba apoderarse de México.

En ese tiempo, en Europa se puso en marcha una campaña contra México. Previo a la invasión francesa, dijo, “políticos europeos decían que necesitábamos un gobierno de orden y los periodistas del Times inglés afirmaban que (…) nuestra cuya raza estaba ˈprofundamente pervertidaˈ y que la única moral era el robo, visto como objeto principal de todos los partidos políticos”.
No obstante, al presidente Juárez la prensa francesa lo calificaba de demagogo, déspota, jacobino, vendepatrias, y tirano rojo e “indio ladino”.
El mandatario reconoció al presidente Juárez fue un dirigente firme e incorruptible, que nunca flaqueó y tuvo inquebrantable fe en el triunfo de la República.
“Sus firmes principios permitieron no caer en la tentación de negociar lo innegociable”, remarcó.
Para finalizar, el presidente López Obrador refirió que en la Batalla de Puebla del 5 de mayo de 1862 participaron indígenas y campesinos de Puebla como contingentes voluntarios que fortalecieron a las tropas nacionales.
Aseguró que “esta gran victoria que sentó un precedente: el mejor ejército del mundo puede ser derrotado cuando se lucha en defensa de la soberanía y la libertad. Ese episodio permitió mantener encendida, durante la posterior ocupación, la llama de la esperanza y el patriotismo”.

Por cierto, el jefe del Ejecutivo estuvo acompañado por la doctora Beatriz Gutiérrez Müller; el gobernador de Puebla, Sergio Salomón Céspedes Peregrina; la presidenta del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia de Puebla, Gabriela Bonilla Parada; el embajador de Estados Unidos en México, Kenneth Salazar; la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo; la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros; el gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez y el director del Heroico Colegio Militar, Jorge Antonio Maldonado Guevara.
Por parte del Gobierno de México, asistieron las secretarias de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez Velázquez; de Energía, Rocío Nahle García; de Economía, Raquel Buenrostro Sánchez; de Educación, Leticia Ramírez Amaya; del Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde Luján y de Cultura, Alejandra Frausto Guerrero; los secretarios de Gobernación, Adán Augusto López Hernández; de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval González; de Marina, José Rafael Ojeda Durán; de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon; de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jorge Nuño Lara y de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Manuel Villalobos Arámbula.

El desfile
En el evento, que inició en el Mausoleo al General Ignacio Zaragoza y concluyó en la 25 Oriente y bulevar 5 de Mayo, hicieron acto de presencia un agrupamiento de banderas y de batallones, además de miembros del Heroico Colegio Militar, Fuerzas Especiales y de la Secretaría de Marina.
También agrupamientos montados, integrantes de la Escuela Militarizada “Ignacio Zaragoza”, del Sexto Batallón de la Guardia Nacional del Estado de Puebla, Tetela de Ocampo, Xochiapulco y Zacapoaxtla, así como instituciones educativas y asociaciones de charros acompañados de diversos ejemplares equinos.

El comandante de la XXV Zona Militar, general José Martín Luna de la Luz informó que desfilaron 10 banderas de guerra, 20 guiones, 5 mil 493 integrantes de las tres Fuerzas Armadas y Guardia Nacional, 12 mil 750 personas pertenecientes a instituciones educativas, 76 vehículos, seis aeronaves, 70 charros, 253 caballos, 80 canes, nueve águilas reales y 15 carros alegóricos.












