El rugido de los motores se convirtió este martes en una señal de protesta. Decenas de transportistas afiliados a la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas A.C. (AMOTAC) llevaron sus demandas a las carreteras poblanas y paralizaron temporalmente algunos de los principales accesos de la entidad para exigir respuestas a problemáticas que, aseguran, afectan diariamente su actividad.

Desde las primeras horas de la jornada, un contingente de operadores y concesionarios bloqueó por completo la circulación en ambos sentidos de la caseta de Atlixco. Tráilers, camiones de carga y unidades de transporte se alinearon sobre la vía como un muro de acero que frenó el paso de cientos de automovilistas.

A varios kilómetros de distancia, otro grupo de inconformes replicó la protesta sobre la carretera federal México-Puebla, a la altura de la calle Serrano, en el acceso a la comunidad de San Mateo Cuanalá. Ahí, los manifestantes optaron por una estrategia distinta: cierres intermitentes de 15 minutos que detenían el flujo vehicular y posteriormente permitían el avance de las filas acumuladas.

La movilización forma parte de una jornada nacional impulsada por AMOTAC para visibilizar las condiciones bajo las que opera el sector transportista. Entre sus principales exigencias destacan mayores garantías de seguridad en las carreteras, donde los asaltos y robos continúan siendo una de las mayores preocupaciones para los operadores.

Los transportistas también demandan agilizar trámites administrativos y revisar diversos ordenamientos que impactan la prestación de servicios relacionados con el transporte de carga, al considerar que la carga regulatoria se ha convertido en un obstáculo adicional para el desarrollo de su actividad.

Mientras los vehículos permanecían detenidos y las filas crecían en ambos puntos de la entidad, los inconformes insistieron en que las manifestaciones buscan llamar la atención de las autoridades federales para abrir canales de diálogo y encontrar soluciones de fondo a los problemas que enfrenta el gremio.

La protesta provocó afectaciones viales durante varias horas y obligó a numerosos conductores a modificar sus rutas. Sin embargo, para los integrantes de AMOTAC, el mensaje era claro: detener por unos momentos las carreteras para exigir condiciones que les permitan transitar con seguridad el resto del año.